CÓMO RECUPERAR LA PIEL DESPUÉS DEL VERANO CON AHAS: LUMINOSIDAD, TEXTURA Y UNIFORMIDAD AL RESCATE


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El verano nos regala momentos inolvidables: sol, playa, piscina y descanso. Pero también deja huella en nuestra piel. Tras meses de exposición solar intensa, calor, cloro y sal, es común notar una piel apagada, con textura irregular, manchas y falta de luminosidad. Si te sientes identificado, no estás solo. Afortunadamente, existen herramientas dermocosméticas eficaces para restaurar la piel tras la temporada estival, y una de las más efectivas son los alfa-hidroxiácidos o AHAs.

Antes de entrar en materia, comprendamos un poco qué ocurre a nivel cutáneo durante el verano, pero no os asustéis que será breve.

LA PIEL Y SUS CAPAS: ¿QUÉ PASA CUANDO TOMAMOS EL SOL?

Nuestra piel está compuesta por tres capas principales: epidermis, dermis e hipodermis. Dentro de ellas encontramos componentes esenciales como el colágeno, que aporta firmeza; la elastina, responsable de la elasticidad; y el ácido hialurónico, que mantiene la hidratación.

También residen en la epidermis los melanocitos, células encargadas de producir melanina, el pigmento que nos broncea, pero que también puede provocar la formación de manchas cuando se produce de forma irregular.

Durante el verano, la piel se expone de manera prolongada a radiación UV, calor y agresores externos. Esto tiene múltiples efectos:

- Deshidratación: El calor y el sol provocan una mayor pérdida de agua transepidérmica, lo que lleva a una piel más seca y áspera.

- Engrosamiento cutáneo: Como mecanismo de defensa, la piel aumenta su espesor para reducir la pérdida de agua y protegerse del daño solar. Aunque parezca saludable (por el bronceado), esta piel más gruesa suele estar opaca, con textura rugosa y falta de uniformidad.

- Formación de manchas: La exposición a la radiación UV estimula los melanocitos de forma irregular, lo que puede generar hiperpigmentaciones o manchas solares.

- Radicales libres: El sol también genera estrés oxidativo, produciendo radicales libres que dañan el ADN celular, aceleran el envejecimiento y alteran la función barrera de la piel.

En resumen, la piel tras el verano necesita exfoliar, renovar, hidratar y reparar. ¿Y quién puede ayudarnos en este proceso? Los AHAs.

¿QUÉ SON LOS ALFA-HIDROXIÁCIDOS(AHAs)?

Los alfa-hidroxiácidos son ácidos de origen natural, muy utilizados en dermocosmética por su capacidad de exfoliar químicamente la piel sin necesidad de fricción. A diferencia de los exfoliantes físicos, los AHAs actúan rompiendo los enlaces entre las células muertas de la capa córnea, favoreciendo su desprendimiento y estimulando la renovación celular.

Tipos más comunes de AHAs:

- Ácido glicólico: Derivado de la caña de azúcar. Es el más potente y penetrante, ideal para pieles con signos visibles de daño solar, arrugas o manchas.

- Ácido láctico: Procedente de la leche, más suave que el glicólico. Perfecto para pieles sensibles o deshidratadas.

- Ácido cítrico: Derivado de los cítricos. Tiene acción iluminadora y antioxidante.

- Ácido málico y tartárico: Presentes en frutas como la manzana y la uva. Suelen usarse en combinación con otros AHAs.

Aunque no se engloban dentro de este grupo existen dos ácidos muy importantes también dentro de la industria dermocosmética: ácido salicílico y ácido tranexámico.

- Ácido salicílico: es un beta-hidroxiácido derivado de la corteza de sauce. Es liposoluble, lo que significa que puede penetrar dentro de los poros y disolver el exceso de sebo. Por eso, es ideal para pieles grasas, con tendencia acneica o poros dilatados. También tiene efecto antiinflamatorio y queratolítico.

- Ácido tranexámico: es un derivado sintético del aminoácido lisina. Este no exfolia ni afina, pero es excelente en tratamientos despigmentantes, ya que actúa inhibiendo la activación de los melanocitos y bloqueando la formación de melanina. Es ideal para tratar melasma, manchas postinflamatorias o hiperpigmentaciones solares.

BENEFICIOS DE LOS AHAs PARA LA PIEL POST-VERANO

El uso adecuado de AHAs aporta múltiples beneficios para restaurar la piel después del verano:

- Mejora de la textura: Al eliminar células muertas, la piel se vuelve más suave, uniforme y lisa.

- Aumento de la luminosidad: Al renovarse, la piel refleja mejor la luz, recuperando su brillo natural.

- Reducción de manchas: Favorecen la atenuación progresiva de hiperpigmentaciones y manchas solares.

- Estimulación de colágeno: El ácido glicólico, en especial, ha demostrado estimular la síntesis de colágeno en la dermis.

- Mayor eficacia de otros tratamientos: Una piel exfoliada absorbe mejor activos como el ácido hialurónico, la vitamina C o el retinol.

¿CÓMO USAR LOS AHAs DE FORMA SEGURA?

Aunque los AHAs son ingredientes muy eficaces, también pueden ser irritantes si se usan en exceso o incorrectamente. Por ello, es fundamental seguir unas pautas básicas:

- Frecuencia recomendada: Lo más habitual es usarlos una o dos veces por semana, preferiblemente por la noche, ya que la piel se vuelve más sensible a la luz solar.

- Evitar mezclas agresivas: Si estás utilizando retinol, vitamina C pura o tratamientos despigmentantes, consulta con un profesional antes de combinarlo con AHAs. La piel podría irritarse o presentar una mancha postinflamatoria si no se gestiona correctamente.

- Protección solar diaria: Los AHAs aumentan la fotosensibilidad, por lo que es imprescindible usar un protector solar de amplio espectro cada mañana, incluso si está nublado. Sí, incluso en septiembre. Recuerda: la mejor crema antiedad es un buen fotoprotector aplicado cada mañana del año.

- Escuchar tu piel: No todas las pieles reaccionan igual. Algunas toleran un ácido glicólico al 10% sin problema, mientras que otras necesitan comenzar con un ácido láctico al 5%. La clave está en empezar poco a poco, observar las reacciones de tu piel y, ante cualquier duda, consultar con tu farmacia de confianza.

CONCLUSIÓN

El final del verano es el momento perfecto para mimar tu piel, eliminar el daño acumulado y preparar el rostro para los meses más fríos. Los alfa-hidroxiácidos son aliados extraordinarios para conseguir una piel más luminosa, uniforme, suave y saludable.

No olvides que, aunque los AHAs están ampliamente disponibles, su uso debe ser personalizado y consciente. No todo lo que brilla es glicólico: la elección del tipo de ácido, su concentración y la frecuencia dependerá de tu tipo de piel, tus rutinas complementarias y tus necesidades particulares.

Y, por último… si no quieres empezar de nuevo cada septiembre, no subestimes el poder de un buen protector solar todo el año. Tu piel te lo agradecerá.

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